Ir al contenido principal

Sinfónica de Minería

5 obras para instrumentos raros que no creerás que existen

5 obras para instrumentos raros que no creerás que existen

Acercamientos a la música
|

Compartir

|

Decir “instrumentos raros” es polémico e inexacto.  

¿Raros para quién? 

¿Raros en comparación con qué? 

Si tomamos como referencia el repertorio habitual de las orquestas sinfónicas, la norma es el repertorio decimonónico y los instrumentos que ahí destacan 

Es decir: violín y piano.  

En segundo plano, viola, chelo, contrabajo, flauta, fagot, trompeta, oboe, clarinete, tuba, saxofón o arpa.  

En este contexto, darle protagonismo a una armónica de cristal, theremin u órganos de boca chino resulta inusual.  

Pero éstos apenas rozan la verdadera excentricidad. 

Cuando hablamos de verdaderos instrumentos extraños, nos referimos a helicópteros o macetas para flores de terracota.  

He aquí nuestro recuento de 5 obras para instrumentos raros que no creerás que existen 

 

1. Mozart: Adagio para armónica de cristal 

El Adagio para armónica de cristal en Do mayor, K. 356 (617a)» de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) surgió durante un período fascinante en la vida del compositor.  

Mozart compuso esta pieza en 1791, durante el último año de su vida. La obra fue comisionada por Marianne Kirchgessner. virtuosa de la armónica de cristal.  

Mozart, siempre interesado en explorar nuevas posibilidades sonoras, quedó cautivado por las cualidades etéreas y misteriosas del instrumento.  

El Adagio K. 356 es una pieza breve pero profundamente conmovedora que dura aproximadamente cuatro minutos. Estructurada como un movimiento único, la obra se desarrolla en la tonalidad de Do mayor, una elección que refleja tanto las limitaciones técnicas del instrumento como la intención de Mozart de crear una atmósfera serena y contemplativa. 

La composición sigue una forma binaria simple, con dos secciones principales que exhiben el característico lirismo melódico mozartiano. La primera sección establece el tema principal con una melodía delicada y flotante que se mueve principalmente por grados conjuntos, permitiendo que el peculiar timbre del instrumento brille sin obstáculos técnicos excesivos. 

La segunda sección introduce sutiles modulaciones armónicas que añaden profundidad emocional, antes de regresar elegantemente a la tonalidad principal. A lo largo de la pieza, Mozart mantiene un pulso rítmico estable que sirve como ancla para las frases melódicas que parecen flotar en el aire. 

A finales del siglo XVIII, cuando la obra fue escrita, la armónica de cristal gozaba de una popularidad considerable entre la aristocracia y las clases altas europeas. El instrumento estaba rodeado de un aura misteriosa, e incluso se le atribuían propiedades curativas y psicológicas.  

Características de la armónica de cristal dentro de la obra 

En esta composición, la armónica de cristal es protagonista absoluta. A diferencia de otras obras de Mozart, el gran genio de la música durante el Clasicismo, donde incluyó este instrumento como parte de un conjunto (como en su Quinteto K. 617), el Adagio K. 356 está concebido como una pieza solista que explota las cualidades únicas del instrumento. 

La armónica de cristal, inventada por Benjamin Franklin en 1761, consiste en una serie de cuencos de cristal de diferentes tamaños montados en un eje horizontal que gira mediante un pedal.  

Para tocarla, el intérprete humedece sus dedos y roza los bordes de los cuencos en rotación. 

Las principales características de su sonido son: 

  • Sonido puro y cristalino 
  • Muy pocos armónicos en su sonido 
  • Notas que duran mucho tiempo sin apagarse 
  • Sonido limpio sin distorsión 
  • Comienza a sonar de forma suave, no brusca 
  • Efecto hipnótico por su vibración natural 
  • Principalmente produce sonidos suaves y delicados 
  • Permite deslizar entre notas sin interrupciones 
  • El sonido resuena y flota en el ambiente 
  • Suena parecido a voces angelicales o fantasmales 

 

2. Caroline Shaw: música con macetas de flores 

En Taxidermy para cuarteto de percusión,  Caroline Shaw (1982) incluye macetas de flores. Es una compositora reconocida mundialmente por su inventiva sonora. Es  la ganadora más joven del Premio Pulitzer de Música (2013).  

Taxidermy fue compuesta en 2012 por encargo del grupo de percusión Sō Percussion, agrupación conocida por su enfoque experimental y su apertura hacia sonoridades alternativas. La obra fue estrenada por este mismo grupo en Princeton, Nueva Jersey, donde Shaw había establecido conexiones durante sus estudios en la Universidad de Princeton. 

Sobre el título de la obra, Shaw menciona: “¿Por qué «Taxidermy? Simplemente encuentro la palabra extrañamente fascinante, y evoca algo grandioso, incómodo, épico, silencioso, divertido y un poco espeluznante — todas características de esta pieza, en cierto modo”.  

Características de las macetas dentro de la obra 

En Taxidermy, las macetas de flores de terracota se convierten en protagonistas sonoras, funcionando como instrumentos de percusión primarios junto con vibráfonos.  

La pieza está estructurada en varias secciones que contrastan el sonido delicado y resonante de las macetas con momentos más melódicos del vibráfono. Las macetas sirven múltiples funciones a lo largo de la composición: 

  1. Instrumentos rítmicos principales en las secciones de apertura y cierre, donde crean patrones complejos mediante golpes precisos. 
  2. Elementos de transición entre las diferentes partes de la obra que proporcionan texturas sonoras que conectan los pasajes melódicos. 
  3. Contrapunto a las líneas del vibráfono que establecen un diálogo entre lo melódico y lo puramente percusivo. 
  4. Sustrato sobre el cual los intérpretes cantan o recitan fragmentos de un poema de  Hardy, lo que crea una yuxtaposición entre el elemento hablado y el percusivo. 

Las principales características sonoras de las macetas de flores de terracota son: 

  • Timbre terroso y orgánico, con un sonido cálido que evoca tanto lo primitivo como lo doméstico.  
  • Variedad tonal según el tamaño, lo que permite crear una «escala» de sonidos percusivos con diferentes alturas. 
  • Resonancia hueca y distintiva, diferente a la de instrumentos de percusión tradicionales. 
  • Ataque definido pero con un decaimiento natural irregular, lo que crea texturas rítmicas con cualidades orgánicas. 
  • Sonoridad frágil y delicada que contrasta con la robustez visual del objeto. 
  • Capacidad para producir tanto sonidos secos como resonantes, que depende de la técnica de ejecución. 
  • Versatilidad en dinámicas, desde susurros percusivos hasta golpes contundentes. 
  • Posibilidad de modificación tímbrica según el lugar donde se golpea (borde, centro, lateral).  
  • Capacidad para sostener vibraciones prolongadas cuando se golpea adecuadamente. 

3. Clara Rockmore: la poeta del theremin  

En The Swan (El cisne), Clara Rockmore (1911-1998) demuestra el potencial expresivo del theremin. Esta virtuosa lituana es reconocida mundialmente como la primera gran intérprete de este instrumento electrónico. Su técnica revolucionaria y su extraordinaria sensibilidad musical la establecieron como la máxima exponente del theremin en el siglo XX. 

The Swan es una adaptación para theremin del movimiento “El cisne» de El carnaval de los animales de Camille Saint-Saëns, originalmente escrito para violonchelo y piano. Esta interpretación fue grabada en la década de 1970 como parte de su álbum «The Art of the Theremin», con acompañamiento de piano. La obra representa uno de los ejemplos más bellos y populares del repertorio para theremin. 

Clara Reisenberg fue una niña prodigio del violín hasta que problemas en sus articulaciones la obligaron a abandonar el instrumento. En 1921 conoció a Léon Theremin, inventor del instrumento que lleva su nombre, y comenzó a desarrollar una técnica específica para este nuevo medio de expresión musical. Su colaboración con Theremin fue fundamental para el perfeccionamiento del instrumento. 

Características del theremin dentro de la obra 

En The Swan, el theremin asume el papel del violonchelo solista de la obra original. Así recrea el tema que describe el elegante movimiento del cisne sobre el agua. Mientras, el piano mantiene el acompañamiento original de Saint-Saëns. El theremin cumple múltiples funciones interpretativas: 

  1. Reemplaza la voz solista del violonchelo, lo que aporta una cualidad etérea y flotante que complementa la imagen poética del cisne. 
  2. Permite transiciones perfectamente fluidas entre notas (glissandi) que crean una sensación de deslizamiento constante, imposible de lograr con la misma sutileza en instrumentos tradicionales. 
  3. Añade expresividad mediante el control preciso del vibrato, que Rockmore modula para subrayar momentos específicos de tensión emocional. 
  4. Crea un contraste tímbrico con el piano que enfatiza la dualidad entre lo moderno (theremin) y lo tradicional (piano). 

Las principales características sonoras del theremin son: 

  • Timbre similar a una voz humana o un violín, pero con cualidades electrónicas distintivas. 
  • Capacidad para producir notas perfectamente continuas sin interrupción entre ellas, lo cual crea frases musicales de fluidez excepcional. 
  • Control preciso de la expresividad mediante sutiles movimientos de las manos que modulan el vibrato y la intensidad. 
  • Sonoridad pura y cristalina, con pocos armónicos en comparación con instrumentos acústicos tradicionales. 
  • Ausencia total de ataque mecánico en las notas, lo que permite inicios sonoros casi imperceptibles. 
  • Capacidad para sostener notas indefinidamente sin necesidad de respiración o cambio de arco. 
  • Versatilidad dinámica extraordinaria, desde susurros apenas audibles hasta sonidos penetrantes. 
  • Posibilidad de cambiar el timbre mediante la posición de la mano derecha, alterando la coloración del sonido. 
  • Control exacto de la afinación que permite microtonalidades y deslizamientos graduales entre notas.

4. Stockhausen: cuarteto para ¡helicópteros! 

En su Helikopter-Streichquartett (Cuarteto de cuerda para helicópteros), Karlheinz Stockhausen (1928-2007) elevó literalmente la música contemporánea a nuevas alturas.  

Este revolucionario compositor alemán es reconocido mundialmente como uno de los más influyentes e innovadores del siglo XX. Su obra destaca por su constante exploración de nuevas fronteras sonoras y conceptuales. 

Helikopter-Streichquartett fue concebido en 1991 tras un sueño del compositor. Se estrenó en 1995 en el Festival de Holanda. La pieza representa uno de los ejemplos más audaces de la «música espacial» que Stockhausen desarrolló a lo largo de su carrera. 

Cuando anunció esta obra, muchos pensaron que nunca se ejecutaría, como el delirante Mysterium de Scriabin. Sin embargo, Stockhausen transformó lo aparentemente imposible en una realidad sonora que marcó un antes y un después en la concepción del espacio musical. 

Características de los helicópteros dentro de la obra 

En Helikopter-Streichquartett, los cuatro helicópteros no son meros vehículos de transporte, sino instrumentos integrales de composición. La obra requiere: 

  1. Cuatro helicópteros con sus respectivos pilotos, cada uno transportando a un miembro del cuarteto de cuerdas (primer violín, segundo violín, viola y violonchelo). 
  2. Un sistema de transmisión en vivo que envía el sonido y la imagen desde cada helicóptero a una sala de conciertos donde el público presencia la performance. 
  3. Un equipo técnico que mezcla los sonidos de los instrumentos con los de los helicópteros según las instrucciones precisas de la partitura. 
  4. Un moderador que guía al público a través de la experiencia, quien explica las diferentes secciones de la obra. 

Las principales características sonoras de los helicópteros en esta composición son: 

  • Zumbido rítmico de las hélices que se integra como elemento percusivo, lo que crea patrones rítmicos que dialogan con los instrumentos de cuerda. 
  • Variaciones de intensidad según la altitud y velocidad de vuelo, que generan dinámicas musicales imposibles de lograr en una sala tradicional. 
  • Efecto Doppler resultante del movimiento aéreo, que produce cambios de tono que Stockhausen incorpora deliberadamente en la estructura musical. 
  • Espacialización tridimensional del sonido (como escuchamos los sonidos en el mundo real y no en una sala de conciertos) que crea una experiencia auditiva envolvente para el oyente. 
  • Textura sonora mecánica que contrasta y complementa el sonido acústico de los instrumentos de cuerda. 
  • Reverberación natural entre el sonido aéreo y el paisaje sonoro terrestre que varía según la altura del vuelo. 
  • Distorsiones y artefactos sonoros producidos por la transmisión en vivo, que Stockhausen acepta como parte integral de la experiencia musical. 
  • Patrones rítmicos de las aspas que funcionan como un metrónomos gigantes para los intérpretes. 

 

5. Unsuk Chin: música con órgano de boca chino  

En Šu, para sheng (órgano de boca chino) y orquesta, Unsuk Chin (1961-) demuestra su extraordinaria capacidad para tender puentes entre tradiciones musicales en apariencia distantes.  

Esta compositora surcoreana es reconocida mundialmente por su lenguaje musical sofisticado de innovador cromatismo. Ha recibido prestigiosos galardones como el Premio Grawemeyer de Composición (2004) y el Premio Bach de Hamburgo (2019). 

Šu fue compuesta en 2009 por encargo de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera y el Ensemble Intercontemporain. La estrenó el virtuoso del sheng Wu Wei junto a la Orquesta de la Radio de Baviera bajo la dirección de Péter Eötvös.  

Representa un hito en su carrera al incorporar el sheng, un antiguo órgano de boca chino con más de 3.000 años de historia. Inspirada por el virtuosismo de Wu Wei y un recuerdo de infancia con el saenghwang coreano, Chin creó una composición que evita el exotismo superficial. El sheng moderno, con su mecanismo de llaves, permite cromatismo, polifonía y una amplia gama tonal que, junto con su timbre electrónico-orgánico, proporciona el fundamento para esta obra. El título «Šu», símbolo egipcio del aire, refleja la cualidad espacial y natural del sonido. 

La pieza se estructura mediante un plan armónico circular y proporciones numéricas donde predomina el número siete. En lugar de la tradicional competición solista-orquesta, la obra presenta perspectivas cambiantes donde los instrumentos orquestales actúan como ecos del solista o forman contrastes, mezclándose con el sheng o amenazando con abrumarlo. La composición evoluciona desde un sencillo tono inicial hasta procesos musicales orgánicos con motivos rítmicos recurrentes, incorporando sutilmente elementos de la música coreana tradicional. La obra concluye con una recapitulación que regresa a los motivos iniciales, reflejados por cuerdas fuera del escenario, para finalmente desvanecerse en el silencio. 

Características del sheng dentro de la obra 

En Šu, el sheng (órgano de boca chino) desempeña un papel protagónico. Funciona simultáneamente como solista y como catalizador de la transformación orquestal. Este milenario instrumento interactúa con la orquesta de diversas maneras: 

  1. Actúa como solista virtuoso que despliega complejos pasajes de ágil ornamentación inspirados en la música tradicional china, pero con un lenguaje contemporáneo. 
  2. Establece un diálogo con diferentes secciones orquestales, creando ecos, anticipaciones y respuestas que generan un juego espacial de sonidos. 
  3. Funciona como puente tímbrico entre las familias instrumentales, lo que une sonoridades que de otra manera permanecerían aisladas. 
  4. Inspira transformaciones en la orquestación, donde los instrumentos occidentales ocasionalmente imitan o se fusionan con el timbre característico del sheng. 

Las principales características sonoras del sheng son: 

  • Capacidad polifónica única entre los instrumentos de viento tradicionales asiáticos: puede producir acordes complejos y líneas melódicas simultáneas. 
  • Timbre penetrante y brillante pero a la vez delicado, con una cualidad nasal característica que lo distingue de los órganos occidentales. 
  • Sonido sostenido y continuo gracias a la técnica de respiración circular, lo que permite frases extremadamente largas sin interrupción. 
  • Ataque preciso y articulación clara que permite una gran agilidad en pasajes rápidos y ornamentados. 
  • Amplio rango dinámico, desde susurros apenas audibles hasta sonoridades potentes que pueden destacar sobre el conjunto orquestal. 
  • Flexibilidad microinterválica que permite inflexiones tonales imposibles en instrumentos de afinación fija. 
  • Capacidad para producir efectos contemporáneos como multifónicos, glissandi y variaciones tímbricas mediante técnicas extendidas. 
  • Resonancia armónica particular debida a su construcción con tubos de bambú y lengüetas metálicas que vibran con el aire exhalado e inhalado. 
  • Cualidad espacial del sonido que parece emanar de múltiples fuentes simultáneamente. 

Apoya a Minería

¡Ayúdanos a llevar música a todos los rincones del mundo!

Próximos conciertos
martes
13 octubre
8:00
El Universo de Hans Zimmer 1
Pops
Sala Nezahualcóyotl
jueves
15 octubre
8:00
Beatles Sinfónico | 15 de octubre
Pops
Sala Nezahualcóyotl
martes
20 octubre
8:00
Beatles Sinfónico | 20 de octubre
Pops
Sala Nezahualcóyotl
domingo
15 noviembre
7:00
Daniel Boaventura Sinfónico
Pops
Auditorio Nacional
sábado
5 diciembre
7:30
Concierto Navideño Radio Centro
Pops
Auditorio Nacional
lunes
11 enero
7:30
Music of Elton John and Billy Joel
Pops
Auditorio Nacional