Sinfónica de Minería

Crecimiento

En 2002 el ingeniero Carlos F. de la Mora Navarrete fue nombrado presidente de la Academia de Música del Palacio de Minería (cargo que ocupó hasta 2012). Aprovechando el prestigio y la expansión que gozaba la Sinfónica de Minería, comenzó una etapa de crecimiento económico. Comenzaron a realizarse conciertos especiales, dedicados a instituciones oficiales o empresas privadas. También se añadió al final de las temporadas de verano un programa de gala fuera de abono que integrara algún atractivo especial o alguna obra de gran trascendencia para la historia de la música.

El Consejo Consultivo comenzó a incorporar entre sus filas a profesionales que no fueran necesariamente egresados de la Facultad de Ingeniería. La Sinfónica de Minería se convirtió en la primera orquesta mexicana en publicar discos que incluyeran las grabaciones completas de sus temporadas formales.

Dos días después de haber dirigido el quinto programa de la Temporada de verano 2003, Jorge Velazco murió a causa de un padecimiento vesicular.

“Jorge estaba transformado, en una especie de éxtasis profundo de religiosa introspección… Estoy seguro ahora de que él lo presentía y estoy persuadido de que gozó aquel concierto con una especie de aceptación mística”, rememora Javier Jiménez Espriú.

León Spierer dirigió el programa inmediatamente posterior a la muerte de Jorge Velazco, y su hijo, Carlos Spierer, se hizo cargo de la dirección artística de la orquesta en el resto de los programas y también durante las temporadas de verano 2004 y 2005.

“No quería precipitarme al seleccionar un director artístico nuevo. Carlos Spierer estaba íntimamente ligado a Minería y con él al frente teníamos el tiempo de tomar la decisión correcta. Esa decisión fue la de Carlos Miguel Prieto, que en 2006 era la mayor promesa de la dirección orquestal mexicana. También se perfeccionó el Consejo Artístico, cuyo titular fue Sergio Vela, con la intención de garantizar que las temporadas cumplieran con los más altos estándares de excelencia. También durante un lapso, José Arean fungió como director asociado. Se crearon temporadas con sesgos temáticos. Recuerdo con especial cariño el ciclo Mahler, en donde durante dos años (2010 y 2011) se programaron por primera vez en México absolutamente todas las obras orquestales de Gustav Mahler”, explica Carlos F. de la Mora Navarrete.