Sinfónica de Minería

La Academia de Música del Palacio de Minería

Academia de Música del Palacio de Minería

Nuestra misión, visón y valores

Desde sus inicios, la Orquesta Sinfónica de Minería es parte integral de la vida cultural de la Ciudad de México por proponer un repertorio, a un tiempo clásico y audaz, y por su permanente interés en construir un sonido de excelencia.

Actualmente, bajo la dirección artística de Carlos Miguel Prieto, se ha convertido en una de las agrupaciones más dinámicas, atractivas y prestigiosas de Hispanoamérica. Esto no sería posible ni una comprensión cabal de su naturaleza, de su lugar en el ecosistema cultural de México, ni de sus posibilidades de crecimiento y aporte a la sociedad.

Atendiendo esos horizontes, es que hemos definido nuestros conceptos rectores:

Nuestra misión es inspirar y crear, a través de la música, mundos sonoros y nuevas realidades, en diálogo con nuestras audiencias. Estamos convencidos del poder sanador y transformador de la música en vivo, para detonar emociones, estimular la imaginación y construir estados de ánimo desde el arte y la creatividad.

Contemplamos en nuestro horizonte a corto y mediano plazo, la visión de ser la orquesta sinfónica mexicana con mayor reconocimiento nacional e internacional por su calidad performativa y sus estándares de excelencia. Todos nuestros esfuerzos de formación profesional, creación artística y divulgación están dirigidos a tocar la sensibilidad de las personas y a mejorar su vida a través de la mejor música del mundo. Logramos que la música de concierto sea disfrutada por una creciente audiencia de todas las edades.

La música es un acontecimiento dinámico que trasciende la sala de conciertos. Por ello, nuestro propósito central es el fomento de la cultura musical. Estamos comprometidos en llevarla a distintos espacios de México y el mundo para tejer comunidad y, junto con ella, fomentar su desarrollo intelectual y artístico y alimentar su potencial creativo.

Hemos definido nuestros ejes sobre sólidos valores que estructuran nuestro trabajo, como son:

  • La excelencia, como un valor aspiracional; es la cualidad de luchar, cada día, por ser sobresalientes.
  • La libertad, al comprender el mundo de la música como un espacio expansivo y siempre cambiante que permite la experimentación, la creatividad y el gozo.
  • El respeto, un valor esencial que involucra la consideración hacia el “otro”, hacia lo nuevo, lo diferente y lo diverso.
  • La integridad, es la cualidad de ser honestos, éticos y veraces.