La Temporada de verano 2025 de la Sinfónica de Minería se presentó como una de las más importantes de su historia.
Se desarrolló del 5 de julio al 31 de agosto bajo la dirección artística de Carlos Miguel Prieto (desde 2006), tras obtener un Grammy Latino por la grabación del Concerto venezolano de Paquito D’Rivera y convertirse en la primera orquesta latinoamericana invitada al prestigioso Festival Bravo! Vail.
La programación abarcó casi 250 años de historia de la música e incluyó la participación de 18 destacados solistas internacionales. En el octavo programa destacó la participación de John Adams, uno de los compositores más importantes del último siglo, como director huésped al frente de su propio concierto para violín.
La temporada arrancó con dos obras mexicanas:
- Téenek – Invenciones de territorio de Gabriela Ortiz
- Concierto para guitarra y orquesta, Místico y profano, de Arturo Márquez (estreno en México)
Y las Danzas sinfónicas de Rajmáninov.
Ese fue el inicio de una experiencia musical extraordinaria.
Aquí, su recuento:
Segundo programa: 12 y 13 de julio
Carlos Miguel Prieto, director artístico
Asier Polo, chelo
Petra Berényi, címbalo húngaro
- Zoltán Kodály – Suite de Háry János
Cuento desbordante de fantasía y folclore donde un viejo soldado convierte sus mentiras en leyenda. La imaginación se extiende a los efectos sonoros: ¿alguna vez has escuchado un estornudo orquestal? - Antonín Dvořák – Concierto para violonchelo y orquesta en si menor, Op. 104
¿Con qué instrumento representarías la nostalgia de estar lejos de casa? Aquí está duplicada. El chelo establece el anhelo principal, pero a través del clarinete existe un profundo eco de añoranza. - Johannes Brahms – Cuarteto para piano y cuerdas en sol menor, Op. 25 (versión orquestada por Arnold Schoenberg)
¡Tradición transformada! Un cuarteto de sólida estructura clásica, con la inclusión de una danza gitana en su movimiento final, es intervenido por un conservador que se vio obligado a volverse revolucionario.
Tercer programa: 19 y 20 de julio
Lina González-Granados, directora huésped
J´Nai Bridges, mezzosoprano*
- Sensemayá, de SILVESTRE REVUELTAS (1899-1940)
Una obra maestra articulada a manera de embrujo en torno al parámetro del sonido más kinésico: el ritmo. Su base literaria es un poema de Nicolás Guillén en donde explica que si repites Sensemayá muchas veces puedes hipnotizar serpientes.
- Canciones de Neruda, de PETER LIEBERSON (1946-2011)
Lieberson le dedicó esta obra a su esposa, la mezzosoprano Lorraine Hunt, quien la estrenó en 2005 y falleció al año siguiente. En este contexto, los versos de Neruda estremecen: “… (este amor) así como no tuvo nacimiento, no tiene muerte”.
- Cuadros de una exposición, de MODEST MÚSORGSKI (1839-1881)
(Versión orquestada por Maurice Ravel)
En el cuarto cuadro, para trazar una estrella con sonidos, Músorgski utiliza el saxofón lírico. En el segundo, usa el contrabajo para describir cómo las poderosas mandíbulas de un Gnomo siniestro trituran cáscaras de nueces.
Cuarto programa: 26 y 27 de julio
Carlos Miguel Prieto, director artístico
Jorge Federico Osorio, piano
- Cielo de invierno, de KAIJA SAARIAHO (1952-2023)
La compositora finlandesa utiliza dos arpas para describir el cielo invernal. Las percusiones son truenos. Luego, cuando comienza a llover, los instrumentos adquieren funciones más sofisticadas relacionadas con la sensualidad de las gotas: movimiento ondulante (oboe), suavidad (flauta), gelidez (fagot) e insistencia (piccolo). - Concierto para piano y orquesta núm. 2, de JOHANNES BRAHMS (1833-1897)
A esta obra se le acusó de ser una sinfonía disfrazada. Dos motivos: cuatro movimientos y una escritura pianística que rechaza cualquier ornamento para asignar al solista un virtuosismo expresivo, de textura polifónica. ¿El resultado?: una inolvidable arquitectura sonora de pasión contenida. - Sinfonía núm. 2, ROBERT SCHUMANN (1810-1856)
Convaleciente en Dresde, aquejado por colapsos nerviosos, Schumann escuchaba en su cabeza trompetas, a las que asigna un misterioso tema que da inicio a su sinfonía y lo hace regresar, triunfal, durante el movimiento final. ¿La victoria del espíritu (pírrica, en su caso) sobre la locura?
Quinto programa: 2 y 3 de agosto
Carlos Miguel Prieto, director artístico
David Cooper, corno
Silvia Tro Santafé, mezzosoprano*
Coro de la Sinfónica de Minería*
Schola Cantorum de México*
Samuel Pascoe, director coral
- Concierto para corno y orquesta núm. 1, de WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791)
En la Viena del siglo XVIII, el corno vivía una época dorada. Entre sus grandes intérpretes brilló Ignaz Leutgeb, amigo cercano de Mozart y destinatario de este primer concierto. Está compuesto por dos movimientos que, según se cree, fueron escritos de forma independiente. El Rondó final, además, está envuelto en misterio: existe una versión alternativa atribuida a Franz Xaver Süssmayr, el alumno que completaría el Réquiem. - Sinfonía núm. 3, de GUSTAV MAHLER (1860-1911)
Obra que narra de forma exhaustiva la experiencia de estar vivo. Mahler la escribió durante su romance con Alma Schindler y la estrenó justo después de casarse. Estuvo tentado a llamarla Lo que me dice el amor. Dentro de su catálogo, ocupa el lugar de en medio entre una trilogía conceptual de sinfonías corales. En la Segunda, resucita al héroe al que mató en la Primera y lo lleva hacia el Paraíso en la Cuarta. Entonces esta Tercera es la vida del héroe en la tierra.
Sexto programa: 9 y 10 de agosto
Carlos Miguel Prieto, director artístico
James Ehnes, violín
- JUAN PABLO CONTRERAS (1987): Sinfonía núm. 1, MyGreat Dream
Obra comisionada por la Sinfónica de Minería llena de ingenio, humor y nostalgia. Por ejemplo, las cuatro cuerdas bajas de una guitarra eléctrica se afinan a manera de chelo (do-sol-re-la) para describir el heavy heart mexicano de vivir en Estados Unidos con un solo salvaje de clarinete que coquetea con la estridente poética vertiginosa de una canción de Metallica. El subtítulo de la sinfonía debe ir MyGreat, así junto, en alusión a “migrate”.
- WILLIAM WALTON (1902-1983); Concierto para violín y orquesta
El crítico inglés Michael Kennedy lo describe como “una declaración de amor, pero esta vez sin frustración. El soñador tema inicial establece el estado de ánimo de una gran obra en la que las exigencias pirotécnicas para el solista están equilibradas con música de una enorme expresividad poética”.
- ANTONÍN DVOŘÁK (1841-1904): Sinfonía núm. 9, Desde el Nuevo Mundo
Obra maestra del sinfonismo romántico. Llena de pasajes inolvidables. Por ejemplo, un solo para corno inglés (inspirado en La canción de Hiawatha de Longfellow) que describe cómo, mientras la canoa de abedul blanco se desliza bajo una cascada de agua risueña, se pinta un arcoíris en el cielo que simboliza el puente entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos.
Séptimo programa:15, 16 y 17 de agosto
Carlos Miguel Prieto, director artístico
Anne-Marie McDermott, piano
Anne-Marie McDermott en un mismo fin de semana mostró distintas facetas del pensamiento pianístico de Beethoven.
Fueron tres conciertos y dos programas.
- El viernes 15 de agosto (función fuera de abono): Suite Mamá, la Oca de Ravel, el Concierto para piano núm. 4 de Beethoven y su Sinfonía núm. 5.
- El sábado 16 y domingo 17: Suite Mamá, la Oca y la Quinta sinfonía, pero el concierto para piano de Beethoven será el núm. 5, Emperador.
El Concierto para piano núm. 4 de Beethoven se distingue por su inicio inusual para la época: el piano solista introduce el tema sin preludio orquestal. El Concierto para piano núm. 5, Emperador, es la última obra concertante para piano que compuso Beethoven, escrita en un momento de sordera avanzada.
Octavo programa: 23 y 24 de agosto
John Adams, director huésped
Augustin Hadelich, violín
- El retorno de Lemminkäinen, de JEAN SIBELIUS (1865-1957)
Última de las Cuatro leyendas del Kalevala, describe el regreso triunfal del héroe tras superar tormentas y enemigos. Breve, brillante y enérgica, fue estrenada en 1896 en Helsinki bajo la batuta del compositor. - Concierto para violín y orquesta, de JOHN ADAMS (1947-)
Obra postminimalista de virtuosismo ininterrumpido, estructurada en tres movimientos: un inicio rapsódico, una solemne chacona y una toccata extrovertida. El compositor la describe como un cuerpo —la orquesta— por el que fluye un sueño —el violín—, que teje una melodía casi continua sobre un trasfondo orquestal estable y orgánico. - El pájaro de fuego, de IGOR STRAVINSKI (1882-1971)
Ballet compuesto en 1910 sobre un cuento popular ruso. Su música alterna armonías cromáticas para el mundo mágico de Kashchei con melodías diatónicas de carácter ruso para los personajes mortales.
Gala de clausura: 30 de agosto y 31 de agosto
(Programa fuera de abono)
Carlos Miguel Prieto, director artístico
Francesco Piemontesi, piano
Karen Gardeazábal, soprano
Guadalupe Paz, mezzosoprano
Travon D. Walker, tenor
Harold Wilson, bajo
Coro de la Sinfónica de Minería
Samuel Pascoe, director coral
- WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791) — Concierto para piano y orquesta núm. 27
El último concierto para piano de Mozart suena como si el compositor hubiese abierto todas las ventanas para dejar entrar aire fresco: depuración del lenguaje, claridad y simetría. El virtuoso suizo Francesco Piemontesi se presenta por primera vez con nuestra orquesta para interpretar la parte solista. - LUDWIG VAN BEETHOVEN (1770-1827) — Sinfonía núm. 9, Coral
La primera sinfonía coral de la historia. Utiliza versos de Schiller para construir una oda electrizante y conmovedora. La vigencia de su mensaje de tolerancia, dicha y hermandad nos plantea una reflexión esencial: ¿qué nos dice el Himno a la Alegría hoy en día?
Gracias al público que nos acompañó durante esta temporada extraordinaria. Su presencia, entusiasmo y complicidad hicieron posible que cada concierto se convirtiera en una experiencia irrepetible. La Sinfónica de Minería existe y crece gracias a ustedes, y es con profundo agradecimiento que celebramos juntos este verano de música.