La Sinfónica de Minería se encuentra grabando la obra orquestal completa de Silvestre Revueltas (1899-1940) e interpretará Itinerarios (como homenaje por el exilio español en México tras la guerra civil) para iniciar el quinto programa, que se complementa con Fandango, para violín y orquesta, de Arturo Márquez (1950) con la participación solista de la violinista virtuosa Anne Akiko Meyers, y una de las cumbres del Romanticismo musical: la cíclica e introspectiva Sinfonía núm. 3 de Johannes Brahms (1833-1897).
Aquí te contamos todo lo que debes saber sobre nuestro quinto programa.
¿A qué suena Itinerarios, de Silvestre Revueltas?
Itinerarios es una obra orquestal en cuatro secciones que muestra el talento de Revueltas para la orquestación y su afinidad con crear sonoridades altamente originales. La obra comienza con un rumor sordo en el registro bajo, con metales prominentes, creando una atmósfera dramática. La segunda sección introduce agitados pasajes en las cuerdas, típicos del estilo nervioso y angular de Revueltas. La tercera sección, quizás la más llamativa, es una elegía contemplativa con un papel destacado para el saxofón soprano. La obra concluye con una sección agitada que desemboca en un sorprendente acorde mayor.
Sobre los movimientos de Silvestre Revueltas, que bien pueden servir para acercarse a su música, el escritor cubano Alejo Carpentier comentó:
Corpulento, de gestos lentos, con pesados párpados que daban a su semblante una bondadosa placidez, Silvestre Revueltas era de los hombres que ocultan, bajo una calma un tanto soñolienta, la intensidad de un pensamiento en perpetuo hervor.
¿A qué suena Fandango, de Arturo Márquez?
El Fandango de Arturo Márquez es un concierto para violín en tres movimientos que incorpora elementos de la música popular mexicana. La obra fue un encargo de la violinista Anne Akiko Meyers, quien buscaba una pieza que incorporara elementos mexicanos. Márquez combinó ideas de un concierto para violín que había iniciado dos décadas antes con nuevos elementos inspirados en el fandango.
Sobre esta obra, Márquez comentó:
Creo que para todo compositor es un verdadero reto componer nuevas obras a partir de formas antiguas, especialmente cuando este repertorio forma parte de la estructura fundamental de la música clásica. Por otro lado, componer en este 2020 de pandemia no fue nada fácil por tanto dolor por las pérdidas humanas. Sin duda, mi experiencia ha sido intensa y emotiva y he conservado mis 7 principios capitales: tonalidad, modalidad, melodía, ritmo, tradición folclórica imaginaria, armonía y color orquestal.
Los tres movimientos que integran la obra son los siguientes:
- Folía tropical: Este movimiento probablemente combina la estructura de la folía, una danza antigua de origen portugués, con ritmos tropicales mexicanos.
- Plegaria (Chacona): La chacona es una forma musical barroca basada en un bajo ostinato. En este caso, Márquez la combina con el concepto de una plegaria u oración, sugiriendo un movimiento más lento y meditativo.
- Fandanguito: Este movimiento final es el que da nombre a la obra. El fandango es un baile popular español que también tiene una fuerte presencia en México, especialmente en Veracruz.
¿A qué suena la Sinfonía núm. 3 en fa mayor, Op. 90, de Johannes Brahms?
La Tercera sinfonía de Brahms, compuesta en 1883, es una obra que combina lo poético con lo épico. El compositor argentino Alberto Ginastera la describió como «una de las más hermosas composiciones que ha escrito Brahms, y tal vez la que revela de una manera más completa su profundo sentido poético y su titánico espíritu épico.»
La Tercera sinfonía de Brahms consta de cuatro movimientos:
- Allegro con brio: Este movimiento inicial es enérgico y apasionado. Comienza con un tema heroico en las maderas y cuerdas, estableciendo inmediatamente el tono dramático de la obra. El movimiento está lleno de contrastes dinámicos y emocionales, mostrando la maestría de Brahms en el desarrollo temático.
- Andante: El segundo movimiento es más tranquilo y reflexivo. Presenta una melodía serena en las cuerdas, creando un ambiente de calma contemplativa. A lo largo del movimiento, Brahms alterna entre momentos de paz y pasajes más intensos, mostrando su capacidad para explorar una amplia gama de emociones.
- Poco allegretto: Este es quizás el movimiento más conocido de la sinfonía. Comienza con una melodía melancólica en el chelo, que luego es retomada por otros instrumentos. A pesar de su tempo moderadamente rápido, el movimiento tiene un carácter nostálgico y agridulce que lo ha hecho muy popular.
- Allegro: El finale es enérgico y vigoroso, retomando el espíritu heroico del primer movimiento. Sin embargo, en lugar de terminar con un clímax triunfal, Brahms opta por un final más suave y contemplativo, creando una conclusión emotiva para la sinfonía.
¿Quién es Anne Akiko Meyers, solista del concierto?
Anne Akiko Meyers es una de las violinistas más prestigiosas del mundo. Ha sido reconocida por The Strad como una destacada defensora del repertorio contemporáneo. Ha colaborado con numerosos compositores, directores y orquestas alrededor del mundo, contribuyendo significativamente a ampliar el repertorio para violín.
Meyers recibió una nominación al Grammy por su grabación de Fandango de Arturo Márquez con Gustavo Dudamel y la Filarmónica de Los Ángeles. Entre sus grabaciones destacadas se encuentra el Concierto para violín núm. 1 de Philip Glass.
Nacida en San Diego, Meyers comenzó sus estudios con Alice y Eleonore Schoenfeld antes de trasladarse a Nueva York a los 14 años para estudiar en la Juilliard School con Dorothy DeLay. Desde su adolescencia, ha actuado como solista con las principales orquestas internacionales.
Su instrumento es un violín «Ex-Vieuxtemps» Guarneri del Gesù, construido en 1741.