Ir al contenido principal

Sinfónica de Minería

¡Descubre el secreto italiano detrás del Himno Nacional Mexicano!

¡Descubre el secreto italiano detrás del Himno Nacional Mexicano!

Música Mexicana
|

Compartir

|

El tradicional Programa Mexicano de la Sinfónica de Minería (12 y 13 de septiembre en la Sala Nezahualcóyotl) recorre obras maestras del siglo XX, pero presenta un elemento inesperado. Entre Huapango de Moncayo, Danzón núm. 2 de Arturo Márquez, Redes de Silvestre Revueltas y Sones de mariachi de Blas Galindo surge de pronto el Concierto para contrabajo y orquesta núm. 2 en si menor de Giovanni Bottesini con la partición del virtuoso contrabajista Jesús Bustamante. Entonces se instala la inevitable pregunta: ¿qué hace una obra decimonónica europea en este concierto de inspiración patria? La respuesta, tan misteriosa como sorprendente, aquí te la explicamos. ¡Descubre el secreto italiano detrás del Himno Nacional Mexicano!   

El misterio 

Imagina un programa mexicano que incluye piezas icónicas como: 

  • Huapango de José Pablo Moncayo 
  • Danzón núm. 2 de Arturo Márquez 
  • Sones de mariachi de Blas Galindo 

Pero hay una sorpresa: el Concierto para contrabajo y orquesta núm. 2 en si menor de Giovanni Bottesini. 

Entonces te preguntas: 

“¿Qué hace una pieza italiana en un concierto patrio mexicano?”.  

Esta es la respuesta. Tan misteriosa como sorprendente.  

 

Giovanni Bottesini, el “Paganini del Contrabajo” 

Nacido en 1821 en Crema, Italia, Giovanni Bottesini fue un virtuoso del contrabajo, compositor y director de orquesta que recorrió el mundo en busca de fama y fortuna. Su destreza con el contrabajo lo llevó a componer varias piezas que hasta hoy son consideradas referentes en el repertorio de este instrumento. Su destreza técnica también permitió ampliar las posibilidades expresivas de un instrumento cuya función principal solía asociarse con el trabajo orquestal y no a la interpretación solista.  

El Himno Nacional y Bottesini 

En 1854, Bottesini dirigió la primera interpretación pública del Himno Nacional Mexicano en el Teatro Santa Anna (hoy desaparecido) en Ciudad de México. Aunque no fue la interpretación oficial, pues no contó con la presencia del entonces presidente Antonio López de Santa Anna, marcó un hito en la historia del país. 

¿Te imaginas cómo sonaría el Himno Nacional bajo la batuta de un maestro italiano? 

De hecho, Bottesini incluso participó en la convocatoria para componer la música del Himno Nacional Mexicano, un proyecto que fue parte de una larga búsqueda por establecer una pieza musical que representaría a México. Aunque no resultó ganador, su influencia en el ámbito musical mexicano fue innegable. 

 

El Concierto para contrabajo núm. 2 

El Concierto para contrabajo y orquesta núm. 2 en si menor se divide en tres movimientos: 

  1. Andante-Moderato: El primer movimiento comienza con una introducción melódica, donde el contrabajo establece un diálogo íntimo con la orquesta. La riqueza tonal del instrumento se explora en pasajes fluidos que combinan momentos de serenidad con súbitas explosiones de energía.
  2. Andante: El segundo movimiento es más introspectivo, casi melancólico. Aquí, Bottesini permite que el contrabajo exprese su carácter lírico, con frases largas y expresivas que capturan el alma del oyente. 
  3. Allegro: En el tercer movimiento, la obra toma un giro más alegre y animado. El virtuosismo del solista se despliega con un dinamismo y técnica impresionante, mientras la orquesta complementa con ritmos enérgicos y acordes contundentes. 

Jesús Bustamante, heredero de un histórico legado 

Jesús Bustamante, uno de los contrabajistas más destacados de México, será el encargado de interpretar la obra de Bottesini. Desde temprana edad, comenzó sus estudios musicales bajo la tutela de su padre. Con el tiempo, se consolidó como uno de los principales exponentes del contrabajo en nuestro país. 

Actualmente es el contrabajo principal de la Orquesta Sinfónica Nacional y profesor en la Universidad Panamericana. Bustamante ha ganado reconocimiento tanto en México como en el extranjero. Ha participado en concursos internacionales y compartiendo escenario con algunas de las orquestas más prestigiosas del país. 

Jesús Bustamante es de los pocos solistas en la actualidad que incluyen en su repertorio un concierto para contrabajo tan demandante como el segundo de Bottesini, cuyas altas exigencias técnicas le valieron el sobrenombre de el “Paganini del Contrabajo”.  

 

La riqueza de la música mexicana del siglo XX 

La música mexicana del siglo XX es un vasto universo de riqueza y diversidad, que captura el desarrollo compositivo durante un lapso especialmente convulso en cuanto al desarrollo compositivo y surgimiento de nuevas formas de articular sonidos.  

En este recorrido por obras icónicas, encontramos piezas que trascienden el tiempo y conectan profundamente con la identidad cultural de México. Desde las novedosas exploraciones rítmicas  de Silvestre Revueltas en Redes, hasta la vibrante energía del Danzón núm. 2 de Arturo Márquez, cada obra nos invita a explorar un fragmento de la historia musical mexicana.  

Al escuchar el Huapango de José Pablo Moncayo o los Sones de mariachi de Blas Galindo, es imposible no sentir la conexión con las tradiciones populares que dieron forma a estas composiciones.  

Redes de Silvestre Revueltas 

La suite Redes, basada en la música de la película del mismo nombre, es una de las obras más poderosas de Silvestre Revueltas. La película, filmada en 1934, narra la vida de los pescadores en Veracruz, y la música de Revueltas complementa la narrativa con una intensidad emocional que transporta al público a los escenarios donde transcurre la historia. ¿Puedes imaginar la vida de los pescadores de Veracruz, tan precaria como festiva, tan agotadora como combativa, a través de la música? 

Danzón núm. 2 de Arturo Márquez 

El Danzón núm. 2 de Arturo Márquez es una obra que ha trascendido fronteras. Inspirado en el baile tradicional del danzón, esta pieza es un tributo a la música popular de México, en especial al estilo que aún se vive en los salones de baile de Veracruz. Márquez logra fusionar lo popular con lo clásico, llevando al danzón a un nivel de sofisticación orquestal sin perder su esencia. ¿Has bailado alguna vez un danzón? 

Huapango de José Pablo Moncayo 

Posiblemente la obra mexicana más famosa en el repertorio sinfónico mexicano, el Huapango de José Pablo Moncayo es un brillante arreglo de tres sones jarochos: El Siquisirí, El Balajú y El Gavilancito. En su versión orquestal, Moncayo captura la vitalidad del huapango tradicional y lo eleva a una expresión universal de alegría y ritmo. La obra, que fue estrenada en 1941 bajo la dirección de Carlos Chávez, sigue siendo un ícono de la música mexicana. Cuéntanos: ¿conoces los tres sones jarochos que la componen? 

Sones de mariachi de Blas Galindo 

Sones de mariachi de Blas Galindo nos transportan a las raíces del mariachi, una de las expresiones musicales más queridas de México. Galindo, nacido en Jalisco, supo integrar en esta obra la esencia del mariachi tradicional con los recursos de la orquesta sinfónica. La obra, que incluye sones tan conocidos como La Negra, es un homenaje a la música popular de su tierra natal. ¿Podrás reconocer «La Negra» en su versión sinfónica? 

Apoya a Minería

¡Ayúdanos a llevar música a todos los rincones del mundo!

Próximos conciertos
sábado
29 agosto
8:00
Gala de Clausura | Sábado
Sinfónica
Centro Cultural Ollin Yoliztli
domingo
30 agosto
12:00
Gala de Clausura | Domingo
Sinfónica
Centro Cultural Ollin Yoliztli
jueves
3 septiembre
8:00
Gala Mexicana Save The Children
Sinfónica
Teatro Angel y Tere Losada | Centro Cultural Mexiquense Anahuac
sábado
3 octubre
7:30
Amadeus Live
Pops
Auditorio Nacional
domingo
15 noviembre
7:00
Daniel Boaventura Sinfónico
Pops
Auditorio Nacional
sábado
5 diciembre
7:30
Concierto Navideño Radio Centro
Pops
Auditorio Nacional
lunes
11 enero
7:30
Music of Elton John and Billy Joel
Pops
Auditorio Nacional