Ethel Smyth (1858-1944) como inspiración de la comunidad LGBTQ+.
La compositora británica fue abierta sobre su identidad sexual no conformista y mantuvo relaciones románticas con mujeres.
Smyth escribió al escritor Harry Brewster que era «más sencillo para mí amar mi propio sexo apasionadamente, que al tuyo» y fue pública sobre su identidad sexual no conformista.
Entre sus parejas románticas se encontraban mujeres famosas de la época, incluyendo a la emperatriz francesa Eugenia.
Tuvo éxito como compositora en un mundo dominado por hombres.
Vivió de manera auténtica en una época en que esto requería considerable valentía.
Su legado abarca tanto sus contribuciones musicales como su papel como figura temprana de la diversidad sexual en el mundo artístico.
Fue una activista comprometida con el movimiento sufragista y la igualdad de género, lo que la convierte en una figura histórica importante tanto para los derechos de las mujeres como para la comunidad LGBTQ+.
A continuación te explicamos su legado en el orgullo de la diversidad sexual y las principales características de su música.
Ethel Smyth, orgullo de la identidad sexual
Nacida en 1858 en Londres, Ethel Smyth desafió las expectativas de su familia militar al perseguir una carrera en la música.
Estudió en el Conservatorio de Leipzig, donde entabló relaciones con figuras como Brahms y Clara Schumann.
Su determinación la llevó a convertirse en una de las pocas compositoras reconocidas de su tiempo.
Compuso una variedad de obras —óperas, misas y sinfonías— en un contexto donde muy pocas mujeres alcanzaban reconocimiento en la música clásica.
Además, dirigió sus propias composiciones con autoridad, desafiando así las normas de género imperantes.
Características de la música de Ethel Smyth
La obra de Ethel Smyth representa una síntesis única entre la tradición romántica alemana que absorbió durante su formación en el Conservatorio de Leipzig y su compromiso personal con la causa feminista.
Lejos de limitarse a las «pequeñas piezas de salón» que la crítica de la época esperaba de las compositoras, Smyth desarrolló un lenguaje musical ambicioso y personal que abarca desde su monumental Misa en Re mayor hasta óperas de gran formato como The Wreckers y The Boatswain’s Mate.
Su estilo, si bien enraizado en el romanticismo germánico —algo que le valió algunas críticas en su Inglaterra natal—, trasciende la mera imitación para convertirse en vehículo de sus convicciones sociales.
La influencia de figuras como Richard Strauss se combina en su obra con una sensibilidad particular hacia la representación de personajes femeninos dotados de dignidad y autonomía, convirtiendo sus óperas en espacios donde confluyen excelencia musical y reivindicación social.
Entre las principales características de su música, destacan:
- Uso intenso de la orquesta como vehículo narrativo, al estilo de Wagner y Berlioz.
- Influencia del romanticismo alemán en la armonía, pero con un enfoque personal en el dramatismo coral.
- Personajes femeninos de gran profundidad dramática y psicológica: heroínas complejas, enfrentadas a dilemas sociales o religiosos.
- Texturas densas, ritmos enérgicos y motivos temáticos asociados a la libertad y la resistencia.
- Afirmación melódica: líneas vocales expansivas y expresivas, especialmente en sus obras vocales.
Ethel Smyth: top 3 obras
- Ópera The Wreckers
Reconocida por críticos contemporáneos como «una ópera de primera importancia» y considerada por Thomas Beecham como «indudablemente su obra maestra» y «una de las tres o cuatro óperas inglesas de verdadero mérito musical y vitalidad». Esta obra retrata una comunidad costera marcada por el fanatismo religioso y la traición. - Misa en Re mayor
Estrenada en el Royal Albert Hall por la Royal Choral Society bajo la dirección de Joseph Barnby el 18 de enero de 1893, esta obra de gran escala muestra su dominio del contrapunto coral y la influencia de la tradición alemana. Fue revivida con gran éxito en 1924 cuando Adrian Boult dirigió la Festival Choral Society en Birmingham. Consolidó su reputación como compositora de obras corales monumentales. - Oratorio The Prison
Compuesto en 1930, este oratorio «destaca como una de sus composiciones finales más importantes». Se basa en un texto filosófico de su amigo Henry Brewster que explora la liberación del alma tras la muerte. Rescatada en el siglo XXI, tuvo su estreno orquestal estadounidense en Carnegie Hall en 2018. Recibió elogios por su intensidad emocional y profundidad espiritual.
Ethel Smyth, pionera LGBTQ+ del siglo XIX
Smyth escribió cartas que revelaban su atracción por mujeres, incluyendo una dirigida a Henry Brewster en 1892, donde expresaba con claridad su amor apasionado por otras mujeres.
A pesar de las leyes homofóbicas y los prejuicios sociales de su época, Smyth vivió abiertamente su identidad y se convirtió en inspiración para otras artistas queer.
Ethel Smyth, activismo y sufragismo
Smyth se unió a la Women’s Social and Political Union y participó activamente en marchas y protestas. Fue arrestada por romper una ventana durante una manifestación frente a la oficina del Secretario de Estado para las Colonias.
Su lucha por el voto femenino también fortaleció la visibilidad queer en la política, mostrando cómo la identidad y el activismo pueden entrelazarse.
Compuesta en 1911, su himno The March of the Women se convirtió en el canto oficial del movimiento sufragista británico, entonado en mítines y en prisión.
Ethel Smyth, legado en la comunidad LGBTQ+
Museos y festivales celebran a Smyth durante el Mes del Orgullo, destacando su contribución a la historia LGBTQ+.
Artistas como Tansy Davies y Caroline Shaw la mencionan como fuente de inspiración en sus trabajos creativos.
Hoy, Smyth como inspiración de la comunidad LGBTQ+ es reconocida junto a figuras como Wendy Carlos y Pauline Oliveros en listas de pioneras queer en la música.