Tres obras suyas han ganado seis Grammy en dos años.
La compositora mexicana Gabriela Ortiz ya es una leyenda de la composición musical latinoamericana.
En febrero de 2025 ganó tres Grammy por Revolución Diamantina.
Ahora, en febrero de 2026, suma tres estatuillas más.
Y lo más extraordinario: vuelve a ganar “Mejor composición clásica contemporánea”, esta vez por Dzonot.
Ganar este premio dos años consecutivos sólo lo había conseguido Igor Stravinski antes de ella, en 1962 y 1963 por Movements for Piano and Orchestra y The Flood respectivamente.
Los tres Grammy 2026 que ganaron las obras de Gabriela Ortiz son:
- “Mejor composición clásica contemporánea” por Dzonot
- “Mejor interpretación coral” por Yanga
- “Mejor compendio clásico” por Yanga
Aquí te explicamos todo lo que debes saber sobre estos nuevos galardones históricos de Gabriela Ortiz.
Dzonot: un concierto para violonchelo en defensa de los ecosistemas
Grammy 2026 a “Mejor composición clásica contemporánea”.
El segundo año consecutivo que Ortiz gana esta categoría, en 2025 fue con su ballet Revolución diamantina.
Dzonot es un concierto para violonchelo compuesto en 2024.
Está inspirado en los cenotes de la península de Yucatán.
Gabriela Ortiz dedicó la obra a Alisa Weilerstein, reconocida violonchelista estadounidense, quien interpretó la parte solista en la grabación.
Dzonot es música de protesta contra la crisis climática.
Los cenotes —pozos de agua cristalina conectados a ríos subterráneos— han sido sagrados para la cultura maya durante siglos.
Hoy enfrentan contaminación y sobreexplotación.
Según la Filarmónica de Los Ángeles, agrupación que estrenó la obra bajo la batuta de Gustavo Dudamel, Ortiz usa esta composición para exigir la preservación de estos ecosistemas.
«Dzonot significa cenote, los sistemas sagrados de agua subterránea del Caribe mexicano», explicó Ortiz. «Para los antiguos mayas, los cenotes eran portales al mundo espiritual y la fuente de la vida. Hoy siguen siendo ecosistemas esenciales que proveen agua fresca y sostienen una biodiversidad extraordinaria».
Dzonot, su estructura musical
Esta obra, de marcado contenido programático, se divide en los cuatro movimientos siguientes:
El sonido de la orquesta y el canto del violonchelo evocan el ambiente subacuático. Recrean los efectos hipnóticos que producen los rayos de sol entre las sombras.
En el cenote de Holtún, cerca de Chichén Itzá, durante el solsticio de verano la luz solar penetra verticalmente. Su reflejo cae en el centro del cenote..
Este fenómeno astronómico inspira el primer movimiento.
El violonchelo se transforma en la voz y el cuerpo del jaguar. Este elegante felino es uno de los animales más simbólicos de las culturas prehispánicas.
Desafortunadamente, en México está en peligro de extinción.
El movimiento usa sonidos percusivos y pasajes que exigen un gran virtuosismo. El violonchelo dialoga con la orquesta con agilidad y destreza.
Este movimiento es una reflexión sonora e íntima. Explora el significado y la historia de los ríos subterráneos.
La piedra caliza erosionada por el tiempo.
El color verde jade del agua.
Las cascadas de luz reflejada.
El húmedo aroma de la tierra mojada.
Hacia el final del movimiento, la música cambia dramáticamente. Representa el desastre natural causado por las grandes industrias. Motivos rítmicos diversos se repiten insistentemente. Crean un pulso mecánico que simboliza la maquinaria depredadora.
El clímax final es disuelto por el canto esperanzado del violonchelo.
El pájaro toh (motmot de ceja turquesa) vive en las cavernas. Está amenazado por la deforestación. La leyenda cuenta que el toh era vanidoso por su hermoso plumaje. Cuando el dios maya Chaac advirtió de una tormenta, el toh no construyó refugio. Su cola quedó destruida por la tormenta.
Desde entonces vive escondido en las cuevas subterráneas.
La música se despliega con absoluta libertad. Es un presagio sonoro de esperanza. Una súplica para que el toh no pierda su lugar en la selva.
La orquestación
La obra emplea una orquestación rica:
Vientos: 2 flautas, flautín, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes
Metales: 4 cornos, 3 trompetas, 2 trombones, trombón bajo
Percusión: 4 percusionistas con instrumentos multiculturales
- Crótalos, vibráfono, xilófono, glockenspiel
- Waterphone (instrumento acuático)
- Campanas tibetanas tingsha
- Kenong (instrumento javanés)
- Cabasa, claves, guiro
- Instrumentos únicos como hidrófonos
Instrumentos adicionales: arpa, piano, celesta, cuerdas completas y violonchelo solista
Esta paleta permite a Ortiz crear texturas que evocan el agua, la luz, los animales y la amenaza industrial.
Lo que dice la prensa sobre Dzonot
La crítica internacional ha reconocido Dzonot como una obra maestra:
The New York Times la describió como «evocadora… cósmica». Destacó sus «frases afelpadas y fluidas atravesadas por una luz suave».
Los Angeles Times escribió: «el concierto está lleno de imágenes sonoras que viajan por encima y por debajo de la tierra, hasta los ríos de las profundas cavernas y hasta los cielos».
Musical America afirmó que Dzonot hace «una oferta creíble para ser aceptada en el pequeño grupo de los grandes conciertos para violonchelo». Elogió su «intensidad expresiva» y «voz distintivamente fresca».
Yanga: la historia del primer pueblo libre de afrodescendientes en América
Yanga ganó dos Grammy 2026: “Mejor interpretación coral” y “Mejor compendio clásico”.
Esta obra cuenta la historia de Gaspar Yanga, líder africano que dirigió a esclavos liberados en Veracruz durante los primeros años del dominio español.
Yanga resistió la recaptura y fundó San Lorenzo de los Negros, primera ciudad libre de afrodescendientes en América.
En 1932, la ciudad fue rebautizada como Yanga en su honor.
El origen de Yanga
El flautista mexicano Alejandro Escuer presentó a Gabriela Ortiz la idea de una ópera sobre Yanga. El dramaturgo español Santiago Martín Bermúdez creó el libreto original. La ópera completa aún está por estrenarse.
Cuando la Filarmónica de Los Ángeles comisionó a Ortiz una obra para acompañar en un programa la Novena sinfonía de Beethoven, ella retomó el proyecto para crear una versión orquestal.
La estructura y orquestación de Yanga
«Yanga se divide en cuatro secciones rítmicas y lentas contrastantes«, explica Ortiz.
Los instrumentos africanos tienen un papel protagónico:
- Batás: tambores sagrados yoruba de tres cuerpos
- Guiros: raspadores que crean patrones rítmicos
- Shekeres: calabazas cubiertas de cuentas
- Djembes, congas, bongos: percusión afrolatina
Estos instrumentos llegaron a América con los esclavos africanos. Ortiz no intenta replicar ritmos afrolatinoamericanos de forma directa. Crea su propio lenguaje musical incorporando estos timbres.
El mensaje de Yanga
«Para mí, Yanga habla de la grandeza de la humanidad cuando busca la igualdad», explica Ortiz.
La obra celebra el derecho universal a la libertad. Es una declaración musical sobre resistencia y dignidad.
El álbum Yanga, un histórico legado musical
El álbum Yanga es el segundo disco de la Filarmónica de Los Ángeles dedicado a Gabriela Ortiz.Fue grabado en vivo en el Walt Disney Concert Hall durante noviembre de 2023, octubre de 2024 y noviembre de 2024.
El álbum incluye tres obras de Ortiz:
Yanga – para coro, orquesta y conjunto de percusión
Dzonot – concierto para violonchelo y orquesta
Seis piezas a Violeta – para piano y orquesta
Gustavo Dudamel, director musical y artístico de la Filarmónica de Los Ángeles, afirma sobre el álbum:
«Yanga simboliza poderosamente la fuerza y la resistencia de quienes luchan por la libertad. A través de una rica mezcla de instrumentos africanos, cantos tradicionales y ritmos afrolatinos, Ortiz crea un paisaje sonoro que captura el espíritu de la resistencia. Junto con su inquietante y sobrenatural Dzonot y su rítmicamente impactante Seis piezas a Violeta, esta música resuena con los ritmos de la cultura, la naturaleza y la humanidad».
NPR.org escribió: «la música de Ortiz, de nuevo en manos de Dudamel, es una de las más vibrantes —y, al menos en lo que respecta a la música clásica, una de las que más mueve el esqueleto— que se pueden escuchar hoy en día».
Gabriela Ortiz y la Sinfónica de Minería
La obra de Gabriela Ortiz forma parte constante de nuestra programación. Nos enorgullece poder difundir su legado a distintas audiencias, quienes año con año quedan cautivadas por la potencia expresiva y fascinación rítmica en la música de esta compositora mexicana que reinventa la composición contemporánea.
Su música combina:
- Formación académica rigurosa (doctorado en la City University de Londres)
- Raíces en la música vernácula mexicana (sus padres fundaron Los Folkloristas)
- Compromiso social profundo (feminismo, ecología, justicia)
- Invención rítmica que desafía convenciones
México tiene en Gabriela Ortiz a una compositora ya legendaria. Desde la Sinfónica de Minería celebramos estos logros. ¡Enhorabuena, Gabriela! Seis Grammy. Dos años. Dos veces “Mejor composición clásica contemporánea”. Somos una orquesta profundamente orgullosa de ser parte de tu historia.