Sinfónica de Minería

“Minería significa para mí pertenecer al extraordinario sistema social musical”; Gabriela Jiménez

“Minería significa para mí pertenecer al extraordinario sistema social musical”; Gabriela Jiménez

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Por HRJ

La percusionista Gabriela Jiménez, timbalista principal de Minería, es parte integral de nuestra orquesta desde 1991. Ha sido dirigida por los cuatro directores artísticos
(Jorge Velazco, Luis Herrera de la Fuente, León Spierer y Carlos Miguel Prieto) y a través de los años se ha convertido en una artista favorita entre el público.
 

Con motivo de su participación en la gira de Minería por Estados Unidos (19 al 30 de octubre), en donde interpretará la parte solista del Concierto voltaje de Ortiz, Gabriela Jiménez nos ofrece esta entrevista exclusiva para hablar, entre otras cosas, de la fascinación que siente por el ritmo, su paso triunfal en la Manhattan School of Music y la intimidad espiritual que ha desarrollado con su instrumento, al que “considero una extensión de mí, y simultáneamente me considero una extensión de él”  

 

Maestra Gabriela, ¿qué significa Minería en su vida? Es integrante de la orquesta desde 1991. Es decir, ha trabajado con todos sus directores artísticos: Jorge Velazco, Herrera de la Fuente, Carlos Spierer y Carlos Miguel Prieto. ¿Cómo ha sido este desarrollo (tanto el suyo como artista como el de la orquesta como conjunto)?

Ser parte de Minería significa más de lo que pudiera explicar en unas líneas, porque, como bien dices, formo parte de nuestra querida orquesta desde hace 32 años, y me ha permitido crecer, construir, aprender, innovar, desarrollar mis capacidades y potenciales como creadora de un sonido y estilo propios, a partir de los conocimientos, aptitudes, actitudes,  habilidades innatas y aprendidas, así como el enorme disfrute que conlleva tocar dentro de una orquesta donde todos los individuos tienen su propia voz, comenzando por el compositor y el director de la orquesta, quien deposita su propia idea de cada obra interpretada.  

De modo que la resultante es una suma colosal de esfuerzos, voluntades, virtudes, talentos, y sobre todo, experiencias sin igual. Cada vez es un universo único, irrepetible, ilimitado, e infinito de posibilidades, siempre altamente disfrutables. El hecho de haber trabajado con los diferentes maestros ha implicado y sigue implicando el mayor reto (individual y colectivo) del hacer y quehacer musical, debido a que en este colectivo (orquesta, administración , dirección, logística, intendencia, seguridad, etc) requerimos tener total responsabilidad y flexibilidad profesional para unificar criterios cada instante, momento a momento. Así se trabaja en la orquesta, y cada parte es necesaria, en total libertad responsable. Podría decir en una sola palabra mi experiencia en la Minería, con cada director:  

  • Velazco: elegancia 
  • Herrera: magnificencia  
  • Spierer: gusto  
  • Prieto: innovación  


Y en una frase, pertenecer a la Minería significa para mí pertenecer al extraordinario sistema social musical, que se actualiza constantemente, escuchando a los diferentes públicos.
 

 

¿Podría compartirnos su experiencia estudiando e interpretando Suite voltaje de Gabriela Ortiz? ¿Cuál es la función que tienen las percusiones dentro de esta obra? Durante su proceso de estudio ¿interactuó con la compositora?

Mi experiencia con la gran compositora GABY ORTÍZ con el Concierto voltaje se remonta al año 2011 aproximadamente, cuando comentábamos que no había un concierto para timbales escrito por un compositor mexicano hasta ese entonces (había de EU-Vic Firth, Guatemala – Sarmientos, y algunos europeos…), así que decidimos proponer que ella compondría un concierto donde yo, como timbalista de la OSM, lo estrenara. Lo planteamos a los directivos de la orquesta, finalmente rindió frutos y lo estrenamos en 2013. Debo decir que ambas somos académicas de la Facultad de Música de la UNAM (antes ENM), y en nuestros momentos posibles de trabajo, visitaba mi salón de clase, y me pedía simplemente improvisar en los timbales. De modo que Gabriela Ortiz anotaba las ideas que yo tocaba en tiempo real. También discutimos sobre cuántos timbales usar (si son demasiados es posible que no se pueda tocar en cualquier lado), que además se pudiera cantar con ellos; es decir: construir melodías, y decidimos que con 5 timbales quedaba bien. Igualmente tomamos la decisión para los accesorios (cuencos y octava de almglocken), para enriquecer la textura del sonido, y contrastar en el segundo movimiento. 

Una vez que tuvimos la fecha de estreno del concierto, nos pusimos a trabajar juntas para el estreno mundial, en 2013. Su duración es de 27 minutos aproximadamente.  

Fue muy emocionante trabajar con ella de cerca; le mostraba lo que podía hacer con un par de baquetas: velocidad y virtuosismo, potencia y proyección, enlaces melódicos y armónicos, cambios de tiempo, ritmo y métrica, texturas y colores diversos, así como el lenguaje idiomático de los timbales. Anotaba todo, rápidamente. También le respondí algunas preguntas. Y una vez que fui recibiendo su música, la iba estudiando. Se acercaba la fecha, había que estudiar y resolver pasajes aparentemente intocables. Un reto mayúsculo, pero definitivamente muy gratificante cuando hicimos los dos conciertos en el programa 3 de temporada 2013. Júbilo total, emocionante al infinito.  

Lo he tocado en varias ocasiones desde entonces, pero definitivamente ha sido un gran acierto cuando el Maestro CMP me planteó que hiciéramos una versión reducida (de no más de 15 minutos), para poder combinarla con las obras de la Gira USA 2023, lo que significa una extraordinaria oportunidad para que este Concierto se escuche en varias ciudades de EU y por más personas, y más ocasiones, surgiendo así la Suite voltaje, sin mover los timbales de su lugar, aprovechando al máximo las cualidades solísticas del instrumento dentro de la misma orquesta, permitiendo un gran balance y fluidez.  

Definitivamente innovador. 

En cuanto a la función específica de las percusiones en Voltaje , su primerísima función es rítmica, una cualidad extraordinaria, al tratarse de sonidos producidos con una articulación y claridad totales, con una gama casi infinita de sonidos diferentes, creando paletas de color interminables, siempre dependiendo de quién hace sonar cada instrumento. Esta función rítmica es primordialmente gestual al tratarse de música de concierto, donde todo lo académico se enriquece por lo vivencial. En pocas palabras, se concatenan la ciencia y el arte de saber hacer el ritmo esencial de la vida y la existencia misma. Seguidamente la riqueza sonora de los instrumentos nos permite explotar y explorar nuevas formas de ser y hacer la música. La suma de esfuerzos y voluntades, potencializa las capacidades del individuo y del sistema, lo que enriquece a todos y cada uno de los involucrados. 

 

Algunos grandes clásicos de la música mexicana, como Sensemayá o Sinfonía india, comparten la características de otorgarle una presencia principal al ritmo. ¿Esto influyó en su decisión de estudiar percusiones?

En definitiva el ritmo está intrínseco en todo ser humano, en todo ser viviente, en todo nuestro planeta y el universo entero. El ritmo forma parte de nuestra existencia desde el primer momento hasta el último. Todo son ciclos, lo que se traduce en ritmos. Es decir, la vida misma nos beneficia con el poder del ritmo, a toda hora y en todo momento. Es, por así decirlo, lo que emite el ser, y su necesidad propia de decir aquí estoy, y más profundamente, yo soy.  Innumerables ejemplos podría citar, pero los que considero más importantes son la respiración y el latido del corazón, que son nuestras funciones vitales, y por las que se sabe que estamos con vida, que dicho sea de paso, el flujo sanguíneo es lo primero que escuchamos al estar en el vientre materno… ya ahí percibimos el ritmo y lo hacemos propio. ¡Se nos da!  

Seguido precisamente por los valores y beneficios culturales, en especial lo referente a la música, como bien mencionas. Sensemayá es una de mis obras favoritas, tanto por el 7/8 y demás compases irregulares, lo que permite una acentuación también irregular, y al mismo tiempo “normal”, al combinar lo regular con lo irregular. Es decir, se complementan a la perfección las métricas y rítmicas de tan excelsa obra de Revueltas, remarcando uno de los símbolos mexicanos más importantes: la serpiente (sensemayá la culebra), y así genera Revueltas una exquisita obra fluida y certera, en un estilo y lenguaje propio y totalmente original.  

Por otro lado, Chávez con su Sinfonía india, nos permite adentrarnos a lo que podría haber sido estar en tiempos ancestrales, durante un rito maya, con tan diferentes escenarios prehispánicos, incluyendo los instrumentos musicales propios de los mayas. El caracol, que representa el unificados de las comunidades a su llamado, nos permite simultáneamente sentir las manifestaciones culturales ancestrales de México y alrededores. Somos muy afortunados por contar con tal presencia musical ancestral.  

Dicho sea de paso, cuando hicimos la donación de instrumentos prehispánicos al Museo Glinka de Moscú, después de un concierto con todo y protocolo diplomático, con la embajadora Norma Pensado, hubo que explicar que eran réplicas y no originales, los cuales están en los museos de México y el mundo. Enorme respeto hay por nuestra cultura en todo el mundo, totalmente invaluable.  

Para finalizar la pregunta, mi decisión sobre estudiar percusiones se debió principalmente a que en un concierto de PERCUSIONES (yo estudiaba piano en el CNM, y había tocado flauta en la Banda), pude ver la magnitud y alcance de tal INSTRUMENTO confirmado por muchos instrumentos a la vez, que además producían muy variados sonidos, todos impresionantes y diferentes entre sí, con una gama de dinámicas (fuerza sonora) totalmente nuevas para mí. Pude ver el potencial en las percusiones y a mí en ellas.  

Ya muchos años después, he podido darme cuenta que en realidad no elegí las percusiones, sino que ellas me eligieron.  

Lo mismo con cada uno de los instrumentistas de cada orquesta, es todo un fenómeno digno de estudio. 

 

Usted a lo largo de los años se ha convertido en una de las personas intérpretes más populares de la Orquesta Sinfónica de Minería. Sus actuaciones suelen provocar aplausos individualizados y fanáticos entusiastas que la buscan para hablar con usted después del concierto. ¿Cómo es recibir de manera tan directa una respuesta por parte del público con respecto a su arte? ¿Qué tan importante es para usted recibir este tipo de manifestaciones de agradecimiento?

Considero que la música va mucho más allá de un lenguaje per sé, en el que cada persona puede comunicar sus emociones, sentimientos, ideas, conocimientos y gustos, sino que además, al ser principalmente vibraciones, podemos sintonizamos como una unidad, algo que traspasa el cuerpo material mismo, y podemos percibir la energía vibrante de cada uno de nosotros.  

Es decir, cuando nos permitimos entrar en resonancia no sólo con la música (arte), sino también con los sonidos creados y su combinación con los silencios, nos permite generar la comunicación perfecta de la música, donde el público activamente atento es parte de la creación del momento musical. Si a esto le añadimos la importancia del recinto donde se crea la música, en el que la acústica forma parte fundamental del resultado, se produce una infinita gama de correspondencia y contacto humano, en comunicación inequívoca del ser.  

Mi constante búsqueda no sólo del dominio del instrumento, sino principalmente del dominio personal (técnicas mentales, emocionales y físicas), me han permitido lograr un estilo particular de ejecución e interpretación con mi instrumento musical, que dicho sea de paso, lo considero una extensión de mí, y simultáneamente me considero una extensión de él, o bien también puedo explicarlo como mi herramienta para crear no sólo es el instrumento, sino primeramente mi cuerpo es mi primerísima herramienta para crear música… en otras palabras, somos uno.  

Y una vez logrando esta comunicación conmigo misma, estoy lista para generar la comunicación con todos los presentes.  

Los primeros en agradecerles que estén creando conmigo la música de los compositores de todos los tiempos son el director y los músicos, seguidos inmediatamente por todos quienes hacen posible que nuestra tarea se realice (técnicos, administrativos, directivos, intendencia, seguridad, apoyo), así como todos los indirectos (ingenieros acústicos -la Sala Nezahualcóyotl es especialmente extraordinaria-, constructores de instrumental musical, editores y productores musicales, etc), y finalmente el público, a quien se dirige todo el esfuerzo individual y colectivo. Todos formamos parte de la gran creación llamada música.  

Es por eso que deposito mi corazón en cada momento e instante, sin filtros, de modo que llega a todo aquel que abre su corazón, también sin filtros. Cada movimiento que hago forma parte de la creación, construcción y resultado en dicha comunicación… Curiosamente mucha gente ve baile en mi ejecución, pero nunca pienso en baile (no podría tocar si lo hiciera), sólo me concentro en tiempo, pulso, ritmo, metro, melodía, armonía, texto, contexto, textura, color; es decir, creación musical en todo su esplendor. 

Le llamo comunicación asertiva. Es un acto de gratitud constante y continuo desde mi perspectiva y experiencia. Todo inicia en ese maravilloso silencio activo y expectante, previo al primer sonido generado por la orquesta y el público. Ese momento es de los más exquisitos que pueden existir, es paz y concordia, y a la vez el saber que algo está por suceder, que es precisamente lo que solamente la música viva (presencial) genera en todos los presentes.  

El momento en el que la obra termina, y recibimos los aplausos del generoso público, se convierte en el impresionante momento de recibir de vuelta todo lo que hemos construido los músicos (iniciado por el compositor, esté vivo o no), con toda la carga emocional que le confiere. Es un momento maravilloso en el que se resumen todas las experiencias vividas por los presentes, las experiencias de cada persona en su vida (o sea, no hay forma de quitarse lo vivido, todo se va sumando), haciendo del momento la eternidad. Así lo vivo.  

Y definitivamente, se extiende al salir del recinto, cuando el público espera a los artistas que están por salir. Es totalmente emocionante poder ver la fisonomía del aplauso, es indescriptible la emoción que causa el que alguien se detenga a estrechar nuestra mano, tomarse una foto, pedir algún autógrafo, conocer el nombre del escucha, sentir cómo la emoción de la música persiste, escuchar sus comentarios y mensajes, todo es totalmente invaluable para el músico, y su construcción y creación continuos.  

El esfuerzo se convierte en enorme satisfacción, altamente gratificante, al haber logrado la comunicación asertiva con música. 

Es por eso…  

Seguramente ha servido que he practicado y estudiado danza clásica y contemporánea, jazz (danza), gimnasia olímpica, equitación, natación, Tai Chi, meditación zazen,  

Simultáneamente también formé parte de la Banda CET 92 (marchamos en desfile del 20 de noviembre), de Alientos del ISSSTE, de la Delegación Cuauhtémoc, he sido baterista con  Flüght, así como también formado parte de la Orquesta Mundial por la Paz, en Moscú y San Petersburgo). Es decir, la gama de acción es riquísima en formas y estilos, cada una enriquece mi hacer y crear, mi perspectiva es más amplia. 

 

A lo largo de los años se ha convertido en una percusionista altamente especializada, como lo demuestra su beca Fulbright y paso por la Manhattan School of Music o sus premios George Schick y Medalla Mozart. A partir de su experiencia, ¿cuál es la labor que cumple un músico en el mundo moderno?, ¿considera que el arte, específicamente la música clásica, debe tener un propósito social?

Realmente el percusionista se especializa no sólo en percusiones, sino especialmente en algún o alguno de los instrumentos, y por ende estilos, áreas o campos de acción.  

En mi caso me especialicé en marimba (como solista) y timbales sinfónicos (como músico orquestal), que me encantaron (literalmente) desde un inicio. Para un percusionista es sumamente difícil mantener todas las técnicas de ejecución de todos los instrumentos a tope, pero en definitiva el sólo hecho de tener el tambor en manos, permite mantener todas las técnicas en forma.  

Al mismo tiempo debo decir que las diferentes disciplinas de la música: solfeo, historia, análisis, contrapunto, fuga, coro, conjuntos, etc., son indispensables para el desarrollo continuo del músico, así como idiomas, humanísticas y científicas. Todo nos conforma.  

Para lograr obtener la beca, eché mano de todas las herramientas de creación y construcción posibles, máximo esfuerzo siempre, en el menor tiempo posible, atendiendo todas las facetas. El proceso de beca Fulbright toma un año, se requiere constancia, honestidad, responsabilidad y compromiso totales.  

Gracias a la beca Fulbright me dieron una beca adicional para estudiar inglés, que aproveché al máximo (máximo esfuerzo). También entré al concurso de solistas Manhattan School of Music (MSM), mi única oportunidad de ganar para tocar de solista con alguna de las dos orquestas MSM, y sin saber logré lo increíble: en 100 años de existencia de Manhattan School of Music, un percusionista ganó uno de los dos primeros y únicos lugares para tocar de solista (las maestrías son de 2 años). Gané con el Concierto para marimba y orquesta de Robert Kurka. Desde entonces, al parecer los percusionistas en MSM siguen ganando uno de los 2 primeros lugares cada año.  

Explico todo esto porque, en mi experiencia, todo parte del arduo trabajo personal para lograr el máximo nivel posible, gracias al máximo esfuerzo posible, siempre, con total libertad, responsabilidad y creatividad.  

Gracias a ese esfuerzo y una voluntad férrea (o sea, sin importar que otros digan que no se puede o es imposible de lograr), confiar en tal esfuerzo y voluntad, y abrirse paso con total libertad, compromiso y fuerza, ni siquiera escuchando la voz de ¿se podrá? Sólo hacerlo, siempre buscando el bien y bienestar individual y colectivo, con afecto y honestidad totales.  

Estos son precisamente los valores sociales que permiten a todo artista plasmar su arte durante su existencia creativa y creadora.  

Se requiere hacer desde el corazón para que llegue al corazón. No hay intermedios ni intermediarios, es un mensaje directo del ser (músico) al ser (escucha).  

 

¿Qué obras han sido escritas específicamente para usted?

Soy muy afortunada al no sólo haber estrenado en México y en el mundo varias obras, una experiencia siempre extraordinaria, donde no hay ninguna referencia más que uno mismo (construcción total).  

Sin embargo, cuando la obra está dedicada a uno mismo, a mí, se convierte en una posibilidad infinita de expresión, con libertad total de ser y hacer, permitiéndome todavía más ser parte de la creación del compositor o compositora.  

Surgen entonces millones de propuestas que vienen del interior, para resolver cada pasaje, cada nota, cada movimiento.  

Es el caso de tres obras, que realicé estrenos mundiales: 

  • Durazno, solo para marimba de Mayer Kupferman 
  • Pistache, para multipercusión de Mayer Kupferman 
  • Concierto voltaje, para timbales y orquesta sinfónica de Gabriela Ortíz. 

 

¿Cuáles son sus planes futuros?

Seguir creando, construyendo, aprendiendo, tanto como solista como parte de la orquesta, así como maestra. Seguir compartiendo la maravillosa música de todos los tiempos, siempre. Aunque ya podría jubilarme del ISSSTE, pero nunca de la música y la enseñanza musical.  

 

¿Cómo es su vida cuando no está trabajando en música?

Vivo en el bosque, rodeada de la naturaleza. Atribuyo mi paz y tranquilidad al constante contacto con la naturaleza, logro sentirme parte del todo fácilmente, casi inmediatamente. Esto me permite a la vez disfrutar de cada momento, lugar, circunstancia y entorno en general al máximo. Y como este bosque está en la montaña, puedo ver los amaneceres exactamente al momento en que nace el sol cada día. Esos rayos son extraordinariamente benéficos en mí. Logro percibir y recibir el calor, luz y energía del sol, lo que agradezco infinita, ilimitada y eternamente.  

También percibo el fresco aroma de los árboles, así como el aire de la montaña. Es un beneficio indescriptible, siempre enriquecedor. Lo más simple es lo más importante y valioso, en mi perspectiva.  

Y todo este despliegue de bondades están ahí para ser recibidas. Sólo se requiere estar atento. Sumado a esto, y gracias a poder entenderlo, me permite también entender que todo sucede por el bien y crecimiento propio, y por ende, de la humanidad.  

Me siento más que feliz y agradecida por las bondades de nuestro hogar llamado Planeta Tierra.  

Me encanta estar con mi familia, y también mi familia perruna (son 10 ), gran compañía y protección.  

Camino en el bosque, leo, veo series coreanas (son geniales), y platico con mi hija lo más que puedo.  

Descanso lo más que puedo, para retomar energías.

 

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Próximos conciertos
jueves
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8:30
The Silence Of Sound
Sinfónica
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viernes
12 abril
7:00
Liverpool Legends: The Complete Beatles Experience
Pops
Auditorio
sábado
13 abril
7:00
Liverpool Legends: The Complete Beatles Experience
Pops
Auditorio
jueves
20 junio
6:00
Bravo! Vail Music Festival 1
Sinfónica
Gerald R. Ford Amphitheater
sábado
22 junio
6:00
Bravo! Vail Music Festival 2
Sinfónica
Gerald R. Ford Amphitheater
domingo
23 junio
6:00
Bravo! Vail Music Festival 3
Sinfónica
Gerald R. Ford Amphitheater